sábado, 6 de octubre de 2007

¡Cuántas horas!

Esto lo escribí una noche, en el trabajo, en un trozo de una hoja de un "Parte de hechos - Modelo I" (curioso soporte), y su título se debe, símplemente, a dos palabras que alguien había escrito en la esquina superior derecha del trozo de papel. Dos palabras que me inspiraron esto:
Cuántas horas esperando
la retirada del mar a su inexistente morada,
en los fríos días de verano que,
sin quererlo yo, paso alejado de tí;
deseo inalcanzable de acaparar
las facetas más recónditas de tu cuerpo,
de tu pensamiento, de tu alma.
Cuántas horas esperando,
entre recuerdos y anhelos que
tu llegada sea temprana,
cuando se retiren las saladas aguas
que nos separan físicamente,
cuando se retire la materia etérea
que separa nuestros pensamientos,
¡Cuántas horas!.
Ceuta, 4 de julio de 1995
.

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